Nuestro Vino

En Bodega Señorío del Pas elaboramos un vino blanco que es el reflejo fiel de nuestra tierra, nuestro clima y nuestra forma de entender la viticultura. Un godello ecológico que nace en nuestro viñedo orientado al sur, cultivado en ladera sobre suelos franco-arenosos, donde cada cepa recibe el cuidado que merece y el tiempo necesario para expresar todo su potencial.

Este vino no se hace en la bodega. Se hace en el campo. Nuestra filosofía es clara: si conseguimos uvas perfectas, el vino se hace solo. Por eso dedicamos todo nuestro esfuerzo a que cada racimo llegue en su momento óptimo de maduración, con la concentración aromática precisa y el equilibrio perfecto entre acidez y dulzor natural.

La Variedad Godello: Carácter Atlántico

El godello es una variedad autóctona gallega que ha encontrado en el norte de España su territorio ideal. Es una uva exigente, elegante, que necesita suelos bien drenados y un clima fresco para desarrollar toda su complejidad aromática. En nuestro viñedo en ladera, con orientación sur y esa mezcla de arena y arcilla que permite un drenaje natural perfecto, el godello se expresa con toda su personalidad.

Esta variedad nos regala vinos frescos, con una acidez vibrante que los hace vivos y verticales en boca. Son vinos que hablan de la montaña, de la brisa atlántica, de las mañanas frescas y las tardes luminosas. El godello tiene la capacidad única de combinar intensidad aromática con elegancia, estructura con frescura, cuerpo con ligereza.

Carácter y Notas de Cata

Nuestro godello es un vino honesto, sin maquillaje. De color amarillo pajizo con reflejos verdosos que delatan su juventud y frescura, se presenta limpio y brillante en la copa.

En nariz, los aromas son intensos y limpios. Destacan las notas de fruta blanca —manzana verde, pera conferencia— junto con toques florales de flor de almendro y azahar. Aparecen también matices herbáceos muy sutiles, como hinojo fresco, y esas notas minerales tan características del godello que recuerdan a la piedra mojada, al granito después de la lluvia. Con el aire en la copa, se desarrollan aromas más complejos: un toque anisado, algo de hierba fresca recién cortada, y esa salinidad que aporta tensión y profundidad.

En boca es donde el vino demuestra su verdadero carácter. La entrada es fresca, con una acidez vibrante que despierta el paladar. El paso de boca es sedoso, con cuerpo medio y una textura agradable que llena sin pesar. Los sabores confirman las sensaciones aromáticas: fruta blanca madura pero nunca dulce, un punto cítrico que aporta vivacidad, y ese recuerdo mineral que se alarga en un final persistente y muy limpio. El retronasal es largo, con la fruta bien integrada y un amargor suave y agradable que invita al siguiente sorbo.

Elaboración Ecológica: Del Campo a la Botella

Nuestro proceso de elaboración comienza mucho antes de la vendimia. Durante todo el año trabajamos el viñedo con criterios ecológicos certificados. Nuestras viñas crecen en espaldera, sistema que favorece la ventilación de los racimos y reduce la aparición de enfermedades de forma natural.

Mantenemos cubierta vegetal entre las cepas, que segamos y dejamos como acolchado natural. Esta práctica enriquece el suelo, retiene la humedad, favorece la biodiversidad y evita la erosión en nuestra ladera. El abono que utilizamos es compost elaborado por nosotros mismos, sin químicos, que devuelve al suelo la materia orgánica que necesita para mantenerse vivo y fértil.

No utilizamos herbicidas ni pesticidas sintéticos. Aplicamos únicamente las cantidades mínimas de cobre y azufre permitidas en agricultura ecológica, y solo cuando es estrictamente necesario. Preferimos la prevención: un viñedo bien ventilado, equilibrado, con suelos vivos, es un viñedo sano.

La vendimia es manual, en cajas pequeñas, seleccionando racimo a racimo. Vendimiamos en el punto óptimo de madurez, cuando los análisis y, sobre todo, la cata en campo nos confirman que la uva está en su momento perfecto.

En bodega aplicamos la misma filosofía de mínima intervención. No queremos cocinar el vino, no queremos disfrazarlo. Trabajamos con levaduras autóctonas, controlamos las temperaturas de fermentación sin forzarlas, evitamos clarificaciones agresivas. El vino se hace solo, nosotros simplemente lo acompañamos y protegemos. Antonio siempre dice que nuestra función es no estropear lo que la viña ya hizo bien.

Maridaje: A la Mesa con Nuestro Godello

La frescura y versatilidad de nuestro godello lo convierten en un compañero ideal para la mesa. Su acidez vibrante y su carácter frutal lo hacen perfecto para una gran variedad de platos:

  • Pescados y mariscos: pulpo a la gallega, navajas a la plancha, lubina al horno, almejas al vapor
  • Arroces y pastas: arroz con verduras, pasta con setas, risotto de espárragos
  • Quesos frescos y semicurados: queso de cabra, tetilla, idiazábal joven
  • Cocina asiática: sushi, ceviche, tempura de verduras
  • Ensaladas elaboradas con frutos secos y vinagreta

Recomendamos servirlo entre 8 y 10 grados. Demasiado frío, el vino se cierra y no expresa sus aromas; demasiado caliente, pierde esa frescura que lo define.

Un Vino que Somos Nosotros

Coral y yo, Antonio, hacemos este vino con nuestras manos y nuestro tiempo. Es un proyecto familiar, pequeño, donde cada botella lleva nuestro cuidado y nuestra atención. No producimos grandes cantidades porque no queremos. Preferimos hacer menos vino, pero hacerlo como creemos que debe hacerse: respetando la tierra, respetando la planta, respetando el tiempo que cada cosa necesita.

Nuestro godello es el vino que nos gusta beber, el que ponemos en nuestra mesa, el que compartimos con amigos. Es un vino sincero, directo, que no pretende ser lo que no es. Es simplemente el reflejo de un viñedo bien cuidado, de uvas recogidas en su momento, de una elaboración respetuosa. Y eso, creemos, se nota en cada copa.